El triple filtro de Sócrates ¿Lo conoces?

El triple filtro de Sócrates ¿Lo conoces?

UNA PALABRA PUEDE AFECTARNOS MÁS DE LO QUE CREEMOS, PERO PODEMOS USAR FILTROS PARA EVITAR SER DAÑADOS

02-11-2016 a las 09:00:00
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Muchas veces, lo que escuchamos sobre alguna persona o situación muchas veces afecta más de lo que creemos. Pues las palabras, aunque no pudieran parecerlo, tienen un impacto enorme en la vida de todas las personas.

¿Hay alguna manera de poder reducir el impacto que las palabras tienen en nosotros? ¿Cómo saber qué debemos oír y qué no? Muchas veces la respuesta se encuentra en pensar antes de dejarnos llevar por nuestros impulsos.

Un método que nos ayuda a valorar qué debemos oír sobre las personas y qué resulta conveniente dejar pasar es la prueba del triple filtro, el cual se le atribuye al filósofo griego Sócrates (quien fue padre de la mayética –método filosófico, por el cual “daba a luz” las ideas, por medio de cuestionar los principios de las cosas– y del mito de la caverna).

A continuación, lo colocamos para que puedas leerlo:

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por la práctica de su conocimiento, con alto respeto. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

–¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

–Espera un minuto – replicó Sócrates –Antes de decirme cualquier cosa querría que pasaras un pequeño examen. Es llamado el examen del triple filtro.

 –¿Triple filtro?

–Correcto. – continuó Sócrates– Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomar un momento y filtrar lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

–El primer filtro es la verdad: ¿estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

–No, – dijo el hombre– realmente sólo escuché sobre eso y…

– Muy bien, dijo Sócrates. ¡Entonces realmente no sabes si es cierto o no!Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

–No, por el contrario…

–Entonces, – continuó Sócrates– tú deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Tú puedes aún pasar el examen, porque queda un filtro; el filtro de la utilidad: ¿será útil para mí lo que vas a decirme de mi amigo?

–No, realmente no.

–Bien. – concluyó Sócrates –Si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es útil, ¿por qué querría saberlo?

Muchas veces, nos dejamos llevar por lo que escuchamos sin tomar en cuenta la certeza, la utilidad o lo bueno que es dicho comentario. Muchas personas, con imprudencia, prefieren hacer de las incertidumbres, certezas, y perder valiosas amistades (incluso podrían perder más que eso).

Una manera para poder protegernos de las ideas dañinas es utilizando este filtro cada que estemos ante un “me dijeron que…” u “oí que…” sin la fortaleza de la certeza que lo sustente. Ponerlo en práctica te puede ahorrar muchos problemas, ¿por qué no comenzar a hacerlo desde hoy?

Fotografía: Bob Smith

Fuente: CiudadYOGA

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