Paz Mental

Paz Mental

LA PAZ MENTAL O PAZ INTERIOR DEBE SER CULTIVADA CON CONSTANCIA Y ES EL HECHO DE MANTENER EN EQUILIBRIO NUESTRAS EMOCIONES FRENTE A LOS PROBLEMAS COTIDIANOS.

09-01-2016 a las 01:17:04
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Las preocupaciones sin sentido, el ritmo de vida agobiante, las presiones sociales y el deseo de hacer todo a la perfección saturan nuestra mente y nos llenan de éstres.

Tomar una pausa de vez en cuando es importante para dar descanso a nuestra mente, relajarnos y darle un nuevo orden a nuestras prioridades.

Es fundamental reencontrar la paz interior para mantenernos fuertes frente a los problemas.

¿Que es la paz mental o paz interior?

La paz mental o paz interior es un estado en el que nos apartamos mental y emocionalmente de los problemas y conflictos cotidianos haciendo un alto en la vertiginosidad de la rutina diaria.

La paz mental nos llena de una sensación de bienestar, de profunda tranquilidad y calma. Estar en paz con nosotros mismos nos mantiene saludables, además de ser una pieza clave para encontrar la felicidad.

Sin embargo, la paz interior implica mucho más que liberarse de las emociones y sentimientos negativos, también significa ser conscientes de las maravillas de la vida y sentirse plenamente conectados con el universo y con nosotros mismos.

¿Se puede alcanzar la paz interior?

Es posible alcanzar la paz mental, pero representa un gran desafío para nosotros mismos y debemos estar conscientes y determinar de manera inteligente que batallas vale la pena pelear. Al tomar las riendas de nuestra vida aspiramos a la paz interior.

Debemos también de ser capaces de encontrar, de manera consciente, los comportamientos que nos lleven a la serenidad.

Claves para lograr la paz interior

1. Vive el presente. No te ocupes por eventos o situaciones antes de tiempo, ni tampoco te centres en eventos desafortunados del pasado, ya que del pasado o el futuro no tienes el control directo, trae tu mente al presente alejándola de las preocupaciones y problemas y disfruta de la tranquilidad de la calma. Un viejo proverbio chino dice así: “Si tienes un problema y lo puedes solucionar, no te preocupes y soluciónalo. Si no lo puedes solucionar, no te preocupes y olvídalo”.

2. Simplifica tu vida. ¿A veces no quisieras que el día tuviese más de 24 horas? No podemos alargar el día a nuestro antojo pero podemos simplificar nuestra vida, de manera que aprovechemos mejor cada hora. Cada cierto tiempo, es conveniente detenerse y preguntarnos si estamos haciendo realmente lo que nos gusta o si estamos perdiendo tiempo inútilmente. En este punto debemos pensar en cómo simplificar nuestra vida de manera que podamos centrarnos en las cosas realmente importantes, las que nos dan satisfacción.

3. Médita y reflexiona. La reflexión y la meditación te permiten poner las cosas en perspectiva. Te darás cuenta de que tus conflictos interiores no son eternos, y entonces, aquella energía que alimentó antes la desgastadora batalla interna puede ser utilizada ahora para vivir y obrar positivamente.

4. Aprende a ser tu mismo. Aprender a ser uno mismo sin importante las consecuencias de manifestar tu verdadera grandeza y todo tu poder, es otro punto muy importante para encontrar la paz interior y aprender a mantenernos en nuestro centro, ya que si realmente conectas contigo mismo y vives día a día desde el corazón y en conexión con tu verdadera esencia, tendrás la oportunidad de vivir en un estado continuo de conexión y de paz interior.

5. Practica la gratitud. No dejes que pase un solo día sin sentirte agradecido por algo. En realidad, siempre hay algo por lo cual dar gracias, solo hay que aprender a valorar las cosas que damos por descontado, como el simple hecho de vivir o de tener a nuestro lado a personas que nos aman y a las que amamos. Cuando empezamos a sentirnos agradecidos por lo que tenemos, en vez de quejarnos por lo que no tenemos, reencontramos un nuevo equilibrio interno.

6. Ríe y sonríe. Cada vez que te ríes o sonríes una sensación de bienestar invade tu interior. La composición química de tu cuerpo cambia haciendo que te sientas excelente física y espiritualmente. Cambia tu actitud, dibuja una sonrisa en tu rostro todos los días y ríe cada vez que puedas.

7. Haz ejercicio. Al igual que al reír y sonreír, ejercitarte cambia la composición química de tu cuerpo llenandolo de una sensación de bienestar, serenidad y relajación. También el ejercicio te ayuda a despejar la mente de todos los problemas cotidianos además de ayudarte a mejorar la concentración, la memoria y a fortalecer las conexiones neuronales.

Fotografía: Admarrs

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